Que sepas, ansiedad que confío en mi.

Estrategias para dejar de preocuparte y lidiar con la ansiedad

Os dejo éste artículo que me ha pasado un colaborador - Oliver Araujo de la Web: www.exitoysuperacionpersonal.com.

Leerlo y luego os cuento:

"Todos pasamos mucho tiempo preocupándonos por cosas que nunca se materializarán. Y esta preocupación sólo hace que nuestras vidas sean innecesariamente complicadas y dolorosas. Sin embargo, siempre hay esperanza. Siguiendo pequeñas estrategias, cada uno de nosotros podemos disminuir nuestras preocupaciones y ansiedades y con ello tener por fin libertad de disfrutar de la vida en todo su potencial.

Pincha en cada una de las opciones y se desplegará el detalle.

Retrasa las preocupaciones: - Pincha para detalle

Se trata de una sencilla técnica para dejar de preocuparnos. Si te encuentras preocupada por una situación en el futuro, puedes intentar decirte a ti misma, "voy a preocuparme de esto mañana, no hay necesidad de preocuparse hoy, ya que eso no va a pasar en este momento de todos modos". Cada vez que un problema venga a tu mente, prueba esta técnica - retrasar la preocupación para otro día. La verdad es que la mayoría de las cosas por las que te preocupas nunca llegaran a ocurrir; retrasándolas es una forma inteligente de lidiar con nuestra mente negativa. La naturaleza de nuestra mente es crear problemas y cosas por las que preocuparse pero esta es una manera fácil de olvidarse de ellas.

Toma medidas:

Cuando tenemos una gran preocupación podemos llegar a paralizarnos por el miedo. En lugar de preocuparte, piensa cuidadosamente acerca de qué pasos prácticos puedes tomar para evitar ese problema. Por ejemplo, si te preocupas por tus finanzas considera cómo podrías reducir tus gastos, aumentar tus ingresos y consolidar tu deuda.

Si simplemente te preocupas y te dejas sentir impotente, el problema no desaparecerá, sino que además se hundirá hasta el fondo de tu mente. Al tomar acción y trabajar hacia una solución te sentirás mucho mejor. Algunos problemas no deben ser ignorados, ellos requieren que tomes carta en el asunto.

Ten cuidado con lo que deseas:

Cuando pensamos en algo intensamente le estamos dando mayor poder. En alguna forma estas ideas tienen más probabilidades de materializarse. Si nos preocupamos de más por cometer un error, podemos aumentar nuestras posibilidades de que efectivamente las cometamos. Por ello, debemos tener especial cuidado con lo que pensamos, ya que el lado negativo de la preocupación aumentara la probabilidad de que ocurra. En lugar de preocuparte por un evento negativo que te haya ocurrido, concentra tu atención en cómo esa difícil situación puede resolverse y piensa cómo sería hacer frente al problema con éxito.

Mantén las cosas en perspectiva:

Trata de escribir una lista de todas las cosas por la que estas preocupada y a continuación examina cuántas realmente pueden afectar tu vida. ¿Estás preocupándote por cosas importantes o simplemente son temas secundarios? Si esas preocupaciones son cuestiones insignificantes entonces dales la importancia que se merecen. Si no consigues una plaza de aparcamiento en la mañana, eso no es el fin del mundo. Si tu niño se olvida de apagar la luz, no es una gran cosa. No te sientas abrumada por las cosas pequeñas.

Controla tus pensamientos:

La clave para reducir la ansiedad y la preocupación es aprender la habilidad de controlar tus pensamientos. A veces nos sentimos impotentes ante nuestros propios pensamientos, es como si fuéramos esclavos de ellos. No importan el tipo de pensamientos que tengamos, nosotros nos identificamos con ellos y los aceptamos como verdaderos. Sin embargo esto es un gran error. Nuestros pensamientos comúnmente están equivocados. También tenemos la capacidad de decidir qué pensamientos seguir y que pensamientos rechazar, si tenemos determinación entonces podemos evitar que esos pensamientos nos controlen y tirarlos fuera de nuestra mente. Si damos importancia al control de nuestra propia mente vamos a estar menos sujetos a estar detrás de interminables preocupaciones y ansiedades.

Evita la vanidad:

Puede ser duro pero por desgracia es cierto que a menudo nos preocupamos acerca de lo que la gente piensa de nosotros. Nos preocupamos sin cesar de no cumplir con las expectativas de la sociedad, nos preocupa si gustamos o no a la gente. Con esta actitud mental empezamos a dar demasiada importancia a nuestro ego, eso significa que estamos constantemente en busca de aprecio y de admiración de los demás. Si no recibimos este reconocimiento, comenzamos a preocuparnos de no ser lo suficientemente buenos. Si podemos desarrollar una mayor confianza en nosotros mismos entonces no nos preocuparemos por lo que otros crean o piensen.

Tenemos que dar menos importancia a las opiniones del mundo. Incluso si nos critican, no hay que preocuparse porque no debemos identificar nuestra autoestima con las opiniones de los demás. Esto no es fácil de hacer de un día a otro pero si logramos desprendernos de los juicios de los demás lograremos una mayor paz interior y evitaras preocuparte por la relativamente escasa importancia de la opinión de las personas.


Conclusión:
Siempre hay cosas de qué preocuparse, pero como ya se ha dicho preocuparnos no nos va a ayudar. Puedes tomar medidas prácticas para hacerle frente al problema o no pierdas tu tiempo preocupándote por cosas innecesarias. Si sigues haciendo caso omiso de las preocupaciones, con el tiempo se irán. La clave es vivir el momento presente, cuando nos preocupamos estamos pensando en el futuro o en el pasado y esto nos impide disfrutar de este momento. Reducir las preocupaciones y ansiedades no es ignorar los problemas, sino que significa que trabajaremos para encontrar soluciones en lugar de sólo pensar en los malos resultados. "


Ya estoy aquí!

Le teoría nos la sabemos todos ¿verdad?, Ea! ahora si os dijera que os apuntárais en una lista, abajo en los comentarios, aquell@s que os quedáis sin sueño, por algún problema de vuestras realidades, seguro que lleno el buffer del hosting.

“que Yo no sé vosotr@s, pero a mí, cuando me llega una situación complicailla. ¡Se me olvida todo!.

-"¿Cómo diantres hago para llevar a la práctica esa máxima?

La propuesta de Oliver es estupenda, pasar a la acción, pero si aún así, continuáis pensando que por mucho que un@ organiza puede pasar algo, en cualquier momento y todo se puede ir al garete, entonces es que necesitáis un poco de ejercicio mental.

Primero calentamos que luego vienen los tirones, estiramos neuronas e intentamos dar una patada a tanto pensamiento catastrofista generado por la parte negativa de nuestro cerebro y después, nos lanzamos la siguiente idea:

-"Tengo confianza en mi".

¿Qué ocurre con ésta frase? Que estéis en el escenario en el que estéis, cambie la variable que cambie en la ecuación de la vida, siempre, SIEMPRE vais a confiar en vuestra capacidad de RESOLVER la situación, y ni que decir tiene, que la máxima de toda persona es actuar cuidándose (física, emocional y mentalmente).

Espero te haya servido. Confío en que sí!

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